viernes, 16 de septiembre de 2011

Me recibí!

Cuando uno comete una pelotudéz muy grande, y tiene un rato libre justo después de cometerla (mayormente ese rato libre es consecuencia de la pelotudéz cometida, explicaré luego), se vuelve algo creativo. Solo un poco.
Hace un rato llegué a casa en remisse porque andaba con la cámara y el trípode, además llueve. Como no tenía cambio para pagarle al chofer, entré a casa a buscarlo. Al entrar dejo la camara y el trípode en el sillón, la llave en la mesa ratona, voy a mi habitación a buscar la plata y salgo a pagarle al chofer. Al hacer esto entorno la puerta de calle pero se me va la mano y la puerta se cierra sin darme cuenta. La puerta de mi casa tiene manijón, es decir que no se puede abrir desde afuera si no tenés llave. Mi llave quedó adentro.
Y aquí viene mi moménto creativo; cuando vi que me quedé afuera me dije a mi mismo "con esto, acabo de escribir mi tesis para recibirme de pelotudo".


Si, ya sé que no fué algo que sobresale de brillante, tampoco soy Groucho Marx, pero es algo que a mucha gente le debe suceder. Cuando cometen una idiotez, siempre se les ocurre una frase que la ilustre.
Media hora después llegaron mis viejos y me vieron en el porche de casa (si, por suerte no me mojé hasta el orto, sino que estuve bajo techo) y me preguntaron si me había olvidado la llave. Les conté lo sucedido y tiré mi frase "escribí mi tesis para recibirme de pelotudo" y se rieron.
Fué efectivo en el momento, nada mas.